Posteado por: pauloarieu en: Agosto 14, 2008
14/8/2008
ATAQUE TERRORISTA EN TRÍPOLI ATRIBUIDO A ISLAMISTAS RADICALES
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Veinte kilos de explosivos bastaron ayer para acabar con la vida de 15 personas en Trípoli, la segunda ciudad más importante del Líbano (norte). Entre las víctimas se encuentra un niño limpiabotas de ocho años que se encontraba allí y nueve militares, además de 45 heridos.
El atentado ocurrió por la mañana, cuando el autobús pasaba por un puesto de control del Ejercito libanés, en el centro comercial de la cuidad. La bomba, según informó el Ejército, estaba colocada en una bolsa en la parada de autobús donde normalmente suben los soldados. “Parece que fue activada mediante control remoto”, estimó el jefe de las fuerzas de seguridad internas, el general Achraf Rífi.
EXTREMISTAS ISLÁMICOS
El de ayer es el atentado más sangriento desde el 2005, cuando una bomba causó la muerte del exprimer ministro Rafic Hariri y de 22 personas más. Aunque ningún grupo se atribuyó el atentado, todos los indicios apuntan hacia los radicales islamistas. El ataque ocurrió en la misma ciudad en la que el Ejército –liderado entonces por el actual presidente, Michel Suleimán– lanzó el verano pasado una ofensiva para controlar la insurgencia de Fatá al Islam, un grupo terrorista de carácter islamista vinculado a Al Qaïda, cuyas bases estaban establecidas en el campamento palestino de Nahr al Bared. Tras una dura pugna, el Ejército libanés salió vencedor de aquellos enfrentamientos, en los que perdieron la vida 170 soldados libaneses.
“Ha sido un atentado contra el Ejército, el símbolo de la unidad, por tanto, es un ataque contra la unidad del país”, afirmó a EL PERIÓDICO Walid Arbid, profesor de relaciones internacionales en la Universidad Libanesa.
Ayer fue un día importante para el Líbano porque tuvo lugar el primer encuentro entre un presidente libanés y otro sirio desde hace tres años, tras el asesinato de Hariri y después de la retirada de las tropas sirias del Líbano. En Damasco, Bashar el Asad y su homólogo Michel Suleimán decidieron establecer relaciones diplomáticas a nivel de embajadores entre ambos países, como culminación de un acuerdo anunciado en julio en París.
El momento elegido para el atentado de ayer pretendía “fastidiar la visita del presidente libanés a Damasco”, destacó el politólogo Arbid, porque el presidente Suleimán es el “único capaz de solucionar los litigios entre Beirut y Damasco. Siempre perpetran atentados para lograr objetivos políticos”.
En efecto, el jefe del Estado libanés tenía que discutir también con su homólogo sirio sobre el trazado de las fronteras, el tema de los presos libaneses en Siria y la renegociación de los tratados bilaterales. Desde Damasco, Suleimán aseguró que “el Ejército y las fuerzas de seguridad no se plegarán a los intentos de aterrorizarles con ataques y crímenes”.
La ONU, la UE y la Liga árabe y varios gobiernos árabes y europeos, como España y Francia, desearon que el atentado no sirva para desestabilizar al Gobierno de unidad nacional libanés recientemente formado.
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=535289&idseccio_PK=&h=080814
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